sábado, 9 de abril de 2011




playa de tanger


Tánger el gran amor de mi vida. De Juan Antonio García Harana

El día que murió el cine Goyapor JUAN ANTONIO GARCÍA HARANA[Image]Recuerdo los domingos un cuarto de hora antes de las cinco de la tarde, todos en el cine Goya. Fue nuestro lugar de encuentro. Casi siempre entrábamos a ver la película, al menos a intentarlo. Creo que la primera vez que mi madre me dejo ir solo al cine con los amigos, casi no encontramos entrada, llegamos a las cinco en punto. Ahora sin embargo sobran butacas, no me acostumbro a ver el cine casi vació. Ya da igual que gritemos nadie protesta, todos tienen nuestra edad. Da miedo ver “el Goya” de esta forma. Es increíble como cambio del año pasado para este. Parece otra ciudad, apenas unos cuantos jóvenes españoles por la calle. Todo es muy triste, y pensamos que de seguir así, pronto la noticia que nos llego a principios de año se confirmara,  dejaran de poner películas dobladas al castellano. Tendrían que pasar varias semanas aun para que la terrible noticia llegara. Y no fue de palabra, un inquietante cartel con una película doblada en francés nos dio la terrible nueva. Todos nos quedamos petrificados. Preguntamos en taquilla, y nos confirmaron la cruda realidad, el idioma de Moliere le había ganado la partida al idioma de Cervantes. Propuse realizar un campaña para que los españoles vinieran al cine, pero pronto desistimos, sabíamos que esos españoles, con la nueva televisión, no se moverían de casa. Se trataba de tiempos difíciles, había miedo en el ambiente, solo nosotros jóvenes aquellos años, no lo veíamos igual. Aun quedaban españoles, bastantes, pero convertidos en ermitaños, la mayoría para no gastar, sabían que seria el ultimo año en la ciudad, y tenían que ahorrar todo lo que pudiesen para la partida. Todo se había terminado, el siguiente domingo tendríamos que ver la película en francés. Nos dio tanto coraje que cambiamos de cine y nos fuimos todos al Mauritania. Fue nuestra absurda venganza contra un empresario que solo defendía sus legítimos intereses. Y lo cierto es que pensándolo bien, salimos ganando, las películas dobladas en español, que solían traer, no nos gustaban, preferíamos las que venían en francés, por tratarse de estrenos europeos y sin censura. . sin saberlo, nuestro espíritu quijotesco, nos salio a relucir   a aquella temprana edad. Creo que no volvimos a entrar al Cine Goya jamás, nos sentimos tan ofendidos que se convirtió en un lugar maldito para nosotros. Incluso recuerdo que para ir al cine Roxy, nos cambiábamos de acera para no pasar delante de la puerta del cine. Esta fue una de tantas cosas que fuimos perdiendo en nuestro viejo y querido Tánger.Gracias Cine Goya, por aguantarnos tanto, gracias por darnos tantas tardes de felicidad, gracias por ser nuestro complice, gracias por unirnos, gracias Cine Goya, y perdona nuestra infidelidad. Contigo muere una parte de Tánger, solo queda el edificio, ya sin proyecciones, y pronto quitaran tu nombre castellano para armonizar. Pero no importa, quedas en nuestros recuerdos para siempre, porque tu como tantas cosas de nuestro Tánger querido eres inmortal.------------------------------------------------------------------------------------------------------------


Leyendas urbanas de Tánger-LAS DOS GRUTAS DE HERCULESpor JUAN ANTONIO GARCÍA HARANACorrían  por las calles del Tánger internacional, muchas leyendas urbanas. Casi todas para provocar miedo. Entre las que conozco recuerdo una que me contó, un viejo periodista del Diario España de Tánger. Si mi memoria no me engaña se llamaba José Luís Moreno. Lo conocimos en el casino Español (ahora Casa de España).Lo recuerdo siempre sentado frente a la puerta de entrada, con su ABC en la mano, y con muchas ganas de estar acompañado. Después de algún tiempo, llegamos a tener  una cierta amistad con él. Algún que otro día nos comentaba cosas, que nosotros con 17 años nos creíamos a pies juntillas, pues se trataba de un gran conversador, culto y ameno.Entre las muchas historias que nos narró, está la que paso a contaros a continuación.
            El 14 de junio de 1940 las tropas españolas entran en Tánger. La ciudad internacional pasa a manos españolas. Y el ejército toma la ciudad y sus alrededores. En las inmediaciones de las grutas de Hércules, montan un campamento, con una  torre de madera, donde los soldados tenían guardia  permanente. Vigilaban  el mar, por donde temían los mandos Españoles  que desembarcarían las tropas francesas, como  represalias por la ocupación de la ciudad. El capitán, de la compañía, por temor a que explotaran los explosivos y la munición que guardaban en una tienda de campaña; los mando meter en el interior de las grutas, para evitar el calor sofocante de aquel verano de 1.940.            El tiempo transcurrió .., en el año 1945 ya no estaba el capitán, La aptitud hostil de los soldados hacia los civiles había cambiado con el paso del tiempo. Lo que motivo que   la gruta fuera visitada de vez en cuando por civiles, que venían a verla, o fotógrafos que plasmaban las bonitas vistas que la gruta tenia al mar. Por tal motivo, cuando tenían que meter o sacar cajas de munición para las prácticas de tiro, no tenían más remedio que impedir la entrada a los civiles tangerino que venían de vez en cuando al improvisado polvorín. Esto motivo que a la hija de un alto militar que se encontraba en Tánger, le impidieran la entrada a la gruta, y el consiguiente enfado de su padre. El nuevo capitán del observatorio, fue amonestado por sus superiores y pago el enfado con el sargento, que a su vez abronco al  cabo furriel. Al que dio la orden para que se buscara la vida, y solucionara el problema.Pepe Fustes, el furriel valenciano,  no durmió en toda la noche, pensando que le quedaban solo unas semanas para volver a su casa de permiso, y que el maldito asunto le podía fastidiar las vacaciones militares. Por la mañana, y después de mil vueltas en la cama, por fin había dado con la que él creía la solución.  Se le ocurrió la  idea, abrir desde fuera un camino para salir directo al campamento, y una vez en la gruta, construir un pequeño puente colgante que diera directamente a la puerta del arsenal. De esta forma, los civiles podrían seguir entrando en la gruta los días que tuvieran que sacar munición y contentaría al capitán de la compañía. Su ayudante, el soldado Abdelkader, del primer tabor de Regulares de Tetuán,  se dio cuenta de que si montaba un puente colgante, se cargaría la maravillosa vista del mar y las puestas de sol. Con lo que seguiría el enfado del capitán. Y el consiguiente peligro por la altura y lo inestable del lugar.Pero el cabo, solo pensaba en su tierra, y no escucho a su soldado, mandándolo callar.Después de varias semanas de trabajo, y de múltiples intentos por parte de Abdelkader, por disuadir a su superior, solo habían logrado a base de mucho picar la peligrosa roca  un incipiente hueco en el duro costado izquierdo de la gruta. Pero no llegaron a acabar la obra. La  segunda guerra mundial termino, y las tropas españolas abandonaron Tánger y el polvorín, y el Cabo se pudo ir de permiso a su casa, dejando la imagen que ahora vemos que se asemeja a una persona, pero que no es natural, es debido a la mano del hombre, y por un motivo completamente fortuito, con la construcción de parte del camino en la roca,  se  formo la nariz y la boca de la cara de Hércules.Nota: en la imágenes que vemos a continuación, podemos observa que la primera es la foto de una acuarela del pintor ingles  George Owen Wynne Apperley, que data del año 1.945. En ella vemos que no es igual que las grutas de Hércules que conocemos en la actualidad, y que podemos observar en la imagen tercera de la derecha.En esta imagen actual podemos observar claramente, como la gruta se asemeja  a la cara de una persona, mientras que la pintura de Apperley, es muy distinta, lo que podría demostrar, que el pintor vino antes de que el Cabo Fustes comenzara la obra, que daría forma a la famosa cara de Hércules. Y la foto del centro puede estar trucada  ó ser  real, no lo sabemos. La imagen anda por Internet en una de tantas páginas de Tánger, que hoy circulan de nuestra ciudad. Pero no me negaran, que parece la misma foto trucada, pero al mismo tiempo no es la misma…Las leyendas, tienen eso… son leyendas, y están para darnos que pensar…[Image]





------------------------------------------------------------------------------------------------------------A veces uno se inspira en el amor, y a veces este amor no es por una persona,  es por algo diferente, una ciudad. Tánger esa ciudad que nos vio nacer, que ya solo queda en nuestros pensamientos, estos a veces te obligan a pasar al  papel, lo que piensas para que todos lo sepan, y quede en el recuerdo. Estas palabras que salen solas a trompicones, que no se quieren quedar dentro, se comparten con los demás, porque sé que muchos se sienten identificados con ellas, y no pueden expresarlo, pero las sienten. Y esto es bonito, sentir un mismo sentimiento por algo. Altruistamente, sin ánimo de lucro solo por amor, por lealtad a una ciudad que fue y es nuestra. Para todos vosotros que tenéis el mismo sentimiento que yo, tomad mis palabras como vuestras, porque fueron escritas pensando en Tánger, por eso este poema de amor se llama  “A Tánger; y está escrito para Tánger pero también para vosotros, porque si analizáis las palabras son también vuestras. No las olvidéis, no os de vergüenza decirlas en alto, Tánger el gran amor de mi vida.


A TÁNGEREl cielo triste de tus ojosMe dieron llantos amargosFue al dejarte, al partirCuando te sentí sufrir
Fue premeditada mi marchaVi en tus ojos descontentoSentí tu dolor comprimidoTodo fue un momento
Nadie pensó en mi marchaTodo fue tan repentinoDe repente mi partidaQue cambio nuestros destinos
Ni un reproche te escucheNi una quejaNi una lagrima fugazNo me debí marchar
Se veía venirTodo cambio en el lugarYa no quedaba sitio para míMe fui pensando en ti
El mar separo nuestro romanceUn barco ayudo al olvidoOtra ciudad me absorbióYa nada me quedo
Y te pienso y me alimentoY te veo y me inquietoMi cabeza no te borraEstas en Mi pensamiento
Fue después de muchos añosQue volví para poder verteSoñarte y acariciarteY tarde en reconocerte
Solo me quedan recuerdosDe tu sempiterno perfumeDe tu sonrisa y carisiasDe ti y de tu brisa
Todos creen que estoy locoNo es normal amar una ciudadLocos son ellos que olvidana Tánger mi gran verdad

                                                     Juan Antonio García Harana




¿Quien fue Juanita Narboni?Juanita Narboni: personaje de ficción, tal vez el más importante de la historia de Tánger , ningún personaje de ninguna otra novela, se identifica más con una ciudad. Fue parida por el maravilloso escritor tangerino Ángel Vázquez. La señorita Narboni, como merece ser llamada, es el más vivo representante del Tánger internacional. En su vida, van sucediendo sucesos que marcan la propia historia de la ciudad de Tánger. Ella, a su vez atesora todas las virtudes y defectos de una época. Vivieron bien, muy bien, formando una amalgama de culturas y razas. En la ciudad todo tenían cabida, para todos los pudientes. No se portaban mal con los pobres, casi todos, marroquíes y españoles. Pero llegaron a olvidar muchas veces que se trataba de personas de carne y hueso, de seres humanos que sentían y padecían. Que tenía una vida, una familia y una casa fuera de su trabajo. Llegaban a sentirlos parte de ellos, menos cuando se enfadaban y salía a relucir su posición preponderante; recordando muy sutilmente quien era quien en la relación. Pese a que en la relación empleado-dueño, siempre perdía el más débil. Por lo general el trabajador apreciaba al jefe, todo lo contrario que este, que solía acostumbrarse a su empleado, pero nada más. Resultaba ser una costumbre, por ese motivo al cambiar de empleado por la marcha de este, les fastidiaba, por que las personas se acostumbran a las “cosas” y si les va bien no les gusta cambiar. La señorita Narboni siente en sus carnes, “esto”, cuando un día no aparece su asistenta de toda la vida, “Ambruch”. Ve pasar los días y decide buscarla. Pronto se da cuenta, de que no sabe ni los apellidos, ni pronuncia bien su nombre. No sabe donde vive, como se llaman sus hijos. Pronto se da cuenta de lo que se ha perdido, recuerda y sopesa la gran perdida. “Ambruch”, por muy poco dinero le ofrecía, sus servicios, de asistenta (criada en aquellos tiempos), ama de llaves. La aguantaba cada día, y en los tiempos difíciles que llegaron a la muerte de su padre, incluso la pobre asistente le llevaba comida. Pero así es Juanita, diferente, tímida, y mal hablada para sus adentros. Un mezcla de judeo-española-inglesa que vivió los mejores tiempos de la ciudad internacional. Solterona y solitaria, que va sufriendo en su vida varios periodos. Primero la muerte de su madre, que tal vez la tenía demasiado dominada, y no la dejo remontar el vuelo cuando estuvo en edad para ello, cambiándole el carácter y su propio destino. Después la repentina huida de su hermana, con quien no se llevaba muy bien. La distinguida hermana de Juanita, que no utilizaba el español para expresarse, no lo veía educado. Raramente hablaba en otra lengua que no fuera el inglés, salvo cuando estableció una pequeña relación con un oficial Español. La señorita de la casa, siempre pendiente de ella misma, sin ayudar en lo más mínimo en las tareas cotidianas del hogar. Más tarde la muerte del padre de Juanita, el llanito recto y afable, amante de la vida mundana, del que poco se sabía. Su padre, siempre tuvo como preferida a su hermana, pero no dejo nunca a un lado a Juanita. Su muerto supuso un cambio rotundo en su vida, tal vez el más desequilibrante de todos. De una vida desahogada, paso a  la austeridad de una pequeña paga de funcionario en el consulado ingles, y con el paso de los años llego a pasar necesidades economicas. Y por último la perdida de “Ambruch”, tal vez la más sentida por la Señorita Narboni. La asistente, fueron  sus ojos, sus manos, y la templanza en sus crisis. Juanita Narboni, que según Ángel Vázquez tuvo una vida muy perra.
  Juan A. García Haranatangerino.es
Tánger es perfecta.Tánger, la ciudad compartida, ciudad que como todos los grandes sitios del mundo, tiene sus cosas buenas y malas. Las buenas todos las comentamos con cientos de páginas, artículos y libros, exaltando la ciudad, pero las malas casi nunca y menos por un tangerino, yo soy siempre el primero que las ignora, no me interesan, para mi Tánger es toda sabiduría y belleza, y es obvio que veo cosas malas y feas, pero siempre las justifico. En mi ciudad Tánger, todo tiene una explicación, si ves una calle sucia, no está sucia, es el paso del tiempo, si la ves en otro lugar, son unos guarros. Si las personas gritan en un lugar público, la acústica no es buena, y tienen que levantar la voz, si gritan en otro país, son unos maleducados que no respetan a los demás. Si el cuarto de baño de un bar, tiene los azulejos rotos, y parecen sucios, en Tánger, son antiguos, y tampoco son para comer.., no me importa. Si es en otro lugar, el dueño debería tener este lugar cerrado, me salgo sin utilizarlo y no vuelvo jamás al lugar. Si los conductores no respetan las señales de tráfico, en Tánger, se tiene que comprender, tenemos muchos coches, y de todos modos casi nunca pasa nada, si es en otro lugar, ya no vengo mas, son unos salvajes no saben conducir, deberían sacarse de nuevo el carnet de conducir. Si en un restaurante la bebida está caliente, en Tánger es mejor, tengo problemas de garganta y así noto mas el sabor, más fría suele esta insípida, si es en otro lugar, exijo otra bebida fría y prometo no volver a un lugar que ponen caldo en vez de bebidas refrigeradas. Y me pregunto porque ocurre esto, que es lo que misteriosamente hace que en Tánger me convierta en una persona benevolente, que cambie radicalmente de forma de ser, que no exija nada, que todo lo justifique. Me lo pregunto y no encuentro la respuesta. Tampoco me interesa encontrarla se rompería el hechizo, ya dejaría de ser Tánger, donde todo es mejor, más bonito, más sabroso, más encantador. Y dejo de escribir, porque quiero un vaso de té con hierbabuena, pero por desgracia para mí no me gustara mucho, solo en Tánger sabe bien un té, aquí solo es un sucedáneo, pero al menos se le parece.

Juan A. García HaranaTangerino.esTánger, es plural.Todas las ciudades del mundo son singulares, Madrid, Paris, Nueva York, Moscú, todas son una, no existen dos Madrid, es el Madrid, el Paris. Pero toda regla tiene su excepción, Tánger. No tenemos un solo Tánger, son muchos Tánger. Se podría decir (con perdón de la real Academia de la Lengua) que tenemos muchos “Tangeres”. El Tánger Marroquí, el Tánger Español, el Tánger sefardí, el Tánger Francés, el Tánger Ingles, etc. Son todos distintos, que se funden en uno solo. Ninguno es mejor que el otro, son distintos pero a la vez iguales. Es como una obra de arte que pertenece a un museo y un país, pero la obra es del que la mira en ese momento, no es del país, es del que disfruta de ella. Así son los “Tangeres”, son de Marruecos, pero la tiene que compartir, con todos los tangerinos del mundo, con todos los “no” tangerinos que la aman, que se enamoraron al conocerla. Si las personas que no conocen nada de Tánger leen varios libros sobre Tánger, se podrían despistar. Cada escritor que describe la ciudad resalta lo principal de la misma, este apartado siempre es igual, con ciertos matices, pero en general no cambia mucho de una opinión a otra. Todos coinciden que el Zoco Chico fue el centro neurálgico de la ciudad a principios del siglo pasado y que después fue el Boulevard Pasteur. Cuando describen a los escritores y artistas extranjeros que pasaron por la ciudad, ya la cosa comienza a cambiar, son tantos que cada uno pone los de su país en primer lugar y si puede, ignora al del país vecino aun a sabiendas de que fue muy importante. Cuando se trata de los famosos tangerinos, ocurre algo similar, primero los de su país, y después alguna referencia de pasada al de los otros países, pero nunca dirá el país, tan solo que es tangerino. Por eso Tánger es así, no puede ser de otra forma, es como un mosaico de distintos materiales, ninguno sobra, todos son necesarios, incluso aquellas pequeñas piezas que parecen desentonar, son tan importantes como las más bonitas, todos son un solo cuerpo de distintas formas pero una sola obra.
 Tánger es un arco iris de pensamientos distintos que saben que lo son, pero que ellos por si solos no son nada, solo la unión les da fuerza para formar la luz. Eso es Tánger la luz en el desierto de la unión de muchos colores distintos que forman uno solo, dando cada uno todo su poder lumínico, para formar la transparencia de la luz, donde nadie sobra ni falta, todos son necesarios y complementarios, donde cada uno tiene su justa medida. Tánger es la luz, formada de muchos colores distintos, que dan sentido a la ciudad.
Juan A. García Harana

Tangerino.esTÁNGER MI AMOREstricta palabra sobre lo absoluto, delirio del tiempo pasado, nombre utópico de sueños, pensamiento sublime de tiempos rotos, anhelo de noches de quimeras lapidadas. Tapiz de colores en la ventana, sonidos familiares indescriptibles, olores para otros impensables. Sentimientos encontrados en lo absurdo, querer y no serlo. Intento de volver atrás, repasar e inventar la realidad palpable. Volver a ver para sentirla, andarla para vivirla, contemplarla en el silente y placido recorrido del recuerdo. Comparar sin esperanza, y engañarnos en silencio. Escudriñar en el viejo desván de la memoria, buscando puntos referenciales sin posibilidad de hallarlos. Sortear el tiempo, comparando el pasado, sin perspectivas de igualarlo. Paladear una infusión de la tierra para sentirla nuestra, probar cualquier bocado y mentirnos al aplicar benevolencia, tentar la suerte repentina de una calle, con un nombre conocido, ver la suavidad del tiempo en la pared, tentar la textura de cosas olvidadas. Sufrir en el traslado para verla, callar en silencio al entenderlo, continuar viendo la niñez que ya no existe. Intentar ver lo que ya no está. Lo que solo nuestra mente intenta ver. Paladear el instante sin pensar atrás, solo esta lo que tenemos, no está lo que dejamos, murió ese día que partimos, ese cuarto, esa cama, ese libro, esa casa, esa calle, ese amigo, esa escuela que tanto nos abrumaba, como la añoramos ahora, ese examen que nos fastidiaba, quien pudiera hacerlo.. Tánger…de mi niñez donde estas, te veo te recuerdo, pero el tiempo te cambio, ya eres mayor, ya no juegas conmigo como antaño, tu risa suena distinta, tu olor, es más penetrante.. eres la misma.. pero diferente a la vez. Pero te quiero, te querré siempre, siempre te llevare en mi corazón, como tantos tangerinos, que te siguen amando en el silencio de la complicidad.
Para ti Tánger mi único y verdadero amor.


Juan A. García Harana


Tangerino.es

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